20 de julio de 2016

Ingredientes para una convertir una lectura en inolvidable.





Bien es sabido por todos que los efectos que produce una buena lectura en cada persona pueden ser muy distintos, atendiendo a miles de factores que pueden condicionar la percepción de la misma. El primero de ellos, el estado de ánimo. Es curioso pero, en ocasiones, puede ser -o no ser- el momento más idóneo para una lectura en concreto. Por eso, yo soy de las que siempre afirma que, si pasadas unas páginas sigue sin cautivarte, más vale no forzar la lectura y cambiarla por otra... Ten por seguro que ya le llegará su momento, no temas.

Porque sí, por que las lecturas, al igual que sucede con la inmensa mayoría de cosas, tienen su momento. Puedes vivir una novela con mayor o menor intensidad en función de muchísimos elementos externos que configuran tu vida, y estos serán los que podrán terminar de catalogarla como inolvidable, o como una más en tu haber.

 Sin embargo, hoy venía a hablar de lo que, a mi parecer, son los que se configuran como elementos clave e indispensables para que una novela te atrape, y lo haga de principio a fin.


1. UNA HISTORIA ORIGINAL

Todos hemos escuchado alguna vez la expresión que dice que hoy en día "todo está escrito". Bueno, tal vez sí... y tal vez no.

Cierto es que hay millones de libros actualmente en el mercado y crear una historia absolutamente original es una tarea cuanto menos, difícil, pero no imposible.

Sin embargo, que alguien haya pensado alguna vez en un argumento parecido al que inunda tu cabeza no significa que lo tengas todo perdido.



Una historia puede ser original por miles de razones a la vez: Por la manera de exponer los hechos, por la forma de presentar a los protagonistas, por el cauce que toman los acontecimientos  o por el lenguaje y vocabulario utilizados por el autor.

Cualquiera de ellos puede convertir una novela en un producto original y de éxito pues el lector buscará siempre innovar, conocer historias que no sienta que ya ha vivido y sobre todo, poder meterse de lleno en una trama capaz de robarle el aliento.
Definitivamente, la originalidad debe de ser siempre la primera premisa para construir una nueva novela.

Las copias, al final, acaban desgastando a los lectores y (repito) a mi parecer, es lo que hace que un género o mejor dicho, un subgénero, se ponga de moda para un tiempo después, pasar al olvido.

Los vampiros, el BDSM, las distopías... Siempre habían existido antes de "Crepúsculo", "50 sombras de Grey" o "Los juegos del Hambre", respectivamente. Sin embargo, copiar un argumento porque está de moda... para mí, significa condenarte como autor para el resto de tus días.

Crea tu propia historia, dale vida a tus personajes y ofrece al lector una trama que jamás pueda olvidar.


 2.UN BUEN USO DEL DENOMINADO "CLIFFHANGER".


 Y os preguntaréis, ¿qué es esto del Cliffhanger

Pues bien, para que lo entendáis de forma fácil y rápida, voy a remitirme a las palabras de mi compañero Víktor Valles que, con gran acierto, expuso en una entrada dedicada en su integridad a este recurso literario en su blog (que recomiendo y que podéis consultar aquí) y en las que lo define como: "la escena que encontramos al final de un capítulo o episodio, capaz de generar un shock necesario para que el lector se interese en conocer el desarrollo del mismo en el siguiente capítulo".

Para entendernos, se trata de aquella técnica que tiene como misión principal mantener al lector pegado a las páginas, incrementando de forma constante y sin pausa su ganas de conocer más y más sobre la historia que está leyendo.

Y ahora, ¿creéis o no creéis que es primordial dominar este recurso literario?


3. PERSONAJES CON VIDA PROPIA Y UNA VISIBLE EVOLUCIÓN.


Errar es de humanos y sino, que se lo pregunten a cualquiera. Por ello, los personajes perfectos y que nunca se equivocan no transmiten la misma fuerza que aquellos que se configuran en base a una personalidad propia.

Un autor debe saber construir un buen personaje (sobre todo en lo que a los protagonistas se refiere) y dotarlo de vida. Cada uno debe tener su propia personalidad, su carácter, y actuar siempre en sincronía con el mismo. Cuando dicho personaje pasa a tener vida en nuestra cabeza, es cuando realmente el autor puede lograr esa tarea, pues ya no se trata de un esbozo difuminado y lleno de borrones sino de una "persona" que piensa y actúa por sí misma, en atención a sus propios ideales y principios.

La evolución del personaje, por otro lado, a lo largo de la historia, debe ser palpable y nítida, permitiendo al lector meterse en la trama y creer que realmente, todo lo que está leyendo, de algún modo también está sucediendo.


4. ACCIÓN CONSTANTE, DE PRINCIPIO A FIN. 

Da igual el género al que pertenezca la novela, la acción es siempre necesaria para mantener al lector en tensión, y que conste que no hablo de tiros y vehículos voladores al más puro estilo Bruce Willis o Jason Statham. Me refiero a una acción acorde con la trama, capaz de dar giros inesperados y producir sobresaltos en el lector que le aceleren la respiración y le impidan poder separarse de aquella historia.



Para mí, un libro sin acción es un libro sin vida por lo que a mi entender, una buena lectura deberá poseer esta cualidad siempre, sea del tipo que sea.




Y hasta aquí el post del día. Sé que me dejo muchísimos elementos indispensables, pero mi intención ha sido hacer una entrada corta y por ello, he resaltado los 4 tips que a mí me parecen más relevantes.

Si creéis que hay algunos elementos igual de importantes y queréis mencionarlos, ¡todas vuestras aportaciones serán bienvenidas!

¡Nos leemos!


Estefanía Yepes.





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