28 de septiembre de 2016

El príncipe de la Niebla, de Carlos Ruiz Zafón.

 EL PRÍNCIPE DE LA NIEBLA. (I)
Carlos Ruiz Zafón. 
Ficción contemporánea.
230 páginas.
Editorial: Planeta.
Edición de Bolsillo: 8.95€



El nuevo hogar de los Carver está rodeado de misterio. En él aún se respira el espíritu de Jacob, el hijo de los antiguos propietarios, que murió ahogado. Las extrañas circunstancias de esa muerte sólo se empiezan a aclarar con la aparición de un diabólico personaje: el Príncipe de la Niebla, capaz de conceder cualquier deseo a una persona a un alto precio...


Todos los que de algún modo estamos relacionados con el mundo de la literatura, coincidimos en una misma premisa: Carlos Ruiz Zafón es un autor con garantía. Y es que si algo tiene este escritor es que posee una forma de escribir propia y arraigada, que convierte en éxito asegurado cada una de sus obras. 

Le conocí, como muchos otros miles de lectores, con La sombra del viento. Y ahí ya quedé prendida de su magia. Leí la trilogía entera y ahora, espero la llegada del cuarto libro. Sin embargo, a pesar de que había oído en innumerables ocasiones la genialidad de esta trilogía juvenil del Príncipe de la Niebla, premiada además con el Premio Juvenil Edebé, no me había puesto con ella. ERROR. 
Justo el lunes llegaba a mis manos y la misma tarde, ya lo había terminado. 

Esta historia juvenil contiene en apenas doscientas treinta páginas todo un cúmulo de acción trepidante, aventura, magia, misterio, temor y miles de sensaciones que avanzan a una velocidad vertiginosa. Que el autor es capaz de sumergirte de lleno en su historia en apenas un capítulo no me ha sorprendido, de hecho, debo admitir que lo esperaba; pero que no me haya permitido despegarme de sus páginas, eso sí que me ha impactado. 

En esta historia, vivimos a través de Max, un niño de treces años, la llegada a un pueblo desconocido junto a sus padres y sus dos hermanas. A pesar de que la decisión no fue del todo bien recibida en la familia, todos asumen que deben acompañar a su padre y seguir adelante con la mejor sonrisa posible. Pero lejos de la tranquilidad que pensaban que les aguardaría a su llegada, los primeros días ya se convierten en una espiral de sucesos que llevarán a Max a afianzar su relación con Alicia, su hermana mayor que hasta ahora era una total desconocida para él, así como descubrir nuevos valores como la amistad, la lealtad, el apoyo mutuo o la fe. 

En esta novela apreciamos en muchos sentidos la inocencia de Max, propia de un niño de su edad, y la madurez producida por una situación que tal vez, ha corrompido su vida demasiado pronto. Sin embargo, la dulzura de este personaje, así como la de Alicia y Roland, son capaces de cautivar al lector, que se dejará llevar por sus miedos, por la tensión de sus paseos en aquella especie de cementerio de estatuas y por las temidas apariciones del misterioso Príncipe de la niebla. 

Sin duda alguna, es una de aquellas historias que perduran en el tiempo pues, a pesar de haber sido escrita hace más de diez años, el lector no es capaz de percibir el cambio de época, convirtiéndose en una de aquellas novelas que disfrutas leyendo a los trece, a los veintiocho y a los cuarenta. 

No dejéis pasar la oportunidad de haceros con esta historia. Os prometo que no os robará demasiado tiempo y, por el contrario, os regalará unas horas de incesantes momentos de tensión acumulada, sentimientos encontrados y ansias por llegar al final. 


No hay comentarios: