26 de noviembre de 2016

[Reseña] El piso mil, de Katharine McGee

El piso mil.
Katharine McGee. 
474 páginas.
Editorial: Molino/ RBA
P.V.P: 17.10€


Año 2118. Una súper torre de 1000 plantas se alza sobre Manhattan. Una sociedad en sí misma, cuyas plantas superiores están habitadas por familias inmensamente ricas, mientras que en las plantas inferiores subsisten las familias de clase trabajadora. La caída de una joven desde la planta mil, desatará la controversia y desvelará las escandalosas vidas tanto de los habitantes más ricos de las zonas altas como las de las zonas bajas.

A tres kilometros del suelo, la chica piensa: Si no hubiese hablado con el. A dos kilometros del suelo,piensa: Si no hubiese sido tan estupida. A un kilometro del suelo, piensa: Si hubiese contado la verdad. Despues yano piensa nada. Sus secretos caen al vacio con ella, pero su historia no acabara con su muerte.




Con una premisa tan impactante era obvio que no podría dejar escapar esta historia. Algunos habéis seguido la lectura a través de mis redes y por tanto, ya sabéis cuál es mi opinión final. Si no es así, os lo digo ya: me ha encantado. 
El piso mil contiene todos aquellos ingredientes que a mí me gustan de las novelas juveniles: intriga, realismo, ficción, sospechas, lujos, tramas secundarias, personajes capaces de sorprenderte... 

Partimos de un Nueva York futurista, año 2118 concretamente, donde los distintos barrios de la ciudad han sido destruidos casi en su totalidad para ser reemplazados por una torre de mil pisos (4km de altura) situada en lo que siempre fue Central Park y en la que las clases sociales se dividen en pisos, siendo los inferiores los habitados por los más pobres y los más altos por las familias más ricas. En este edificio hay de todo: urbanizaciones, bares, gimnasios, clubes elitistas, atracciones, discotecas, parques, colegios... Cualquier cosa que podáis imaginar, vamos.

Han comparado el inicio y parte del desarrollo de la historia con la conocida serie Gossip Girl (que, por cierto, comencé ayer y entendí el motivo de dicha comparación). Nos moveremos sobre todo entre las clases más pudientes, los hijos de los millonarios, los niños ricos. A través de los capítulos, veremos el nivel de vida que se lleva en los pisos más altos, donde cobran mayor protagonismo las fiestas repletas de glamour, vestidos de marca, bebidas estrafalarias y cualquier clase de bots (una especie de robot) que han sustituido el trabajo humano. 

Los capítulos alternan la narración por parte de los protagonistas, aunque la trama principal se mueve alrededor de Avery Fuller, la hija rica del único piso que hay en la planta número mil. Avery y Atlas son hermanos y el repentino regreso de este al rascacielos desencadena toda una sucesión de hechos que son los que nos llevarán de manera frenética a devorar las páginas hasta el final. 
Lo que al principio vemos que no es más que la típica historia de niños ricos con toda clase de juguetitos tecnológicos en su poder, nos damos cuenta después que esconde mucho más que eso, secretos que todos tratan de mantener con su propia vida pero que a cada momento cobran más peso. 


Si hay algo que me ha gustado especialmente de esta historia, además de su narración descriptiva y bien elaborada, son los personajes. Los protagonistas están perfectamente construidos y son capaces de mostrarse de forma nítida a través de sus actos, más que por las propias descripciones de la autora. De ese modo, consiguen llegarte más adentro, pues eres capaz de adentrarte en sus mentes, pensar como ellos y vivir sus propias emociones. Se trata, por lo tanto, de una novela coral, escrita en tercera persona.


Avery es la chica más rica de Nueva York. Está creada a partir de la genética de sus padres pero de forma artificial, para dotarla de los mejores atributos que solo la absoluta perfección sería capaz de proporcionar. No tiene defectos, es preciosa, inteligente, atractiva y todo lo bueno que podáis pensar de una chica. Sin embargo, la felicidad es algo que la genética no puede garantizar y Avery lleva demasiados años escondiendo un secreto que ahora amenaza con acabar con ella. 

Leda es la mejor amiga de Avery y sinceramente, uno de los personajes que mejor construidos están. Es una niña rica que también posee un gran secreto que quiere guardar y que poco a poco, va destapando ese carácter tan enrevesado y complicado que nos llevará a descubrir quizá la peor parte de ella misma. 

Eris es otra de las niñas ricas amigas de Avery que un buen día, se ve sacudida por una noticia que devastará toda su vida. 

Rylin es una chica de clase baja que de algún modo, acabará relacionándose con las clases altas, lo que la llevará a ser testigo de la parte más alucinante y a la vez, la más perversa de ellas. 

Watt es uno de los chicos que más me ha encantado, sobre todo su relación con Nadia. (¿Quién no querría tener a Nadia?). Al igual que Rylin, Watt es un chico de clase baja que se verá sumergido de golpe en la vida de los ricos, debiendo ser testigo de un secreto que cada vez le parece más y más escabroso. 



Con esta premisa, pues, podéis ver que la novela está llena de ingredientes que la convierten en sumamente adictiva. Una de las cosas que me han maravillado de la autora es la capacidad que ha tenido para hacer que durante las casi 500 páginas que tiene la novela, en cada capítulo la duda sobre quién es la chica que se ha precipitado desde el piso mil se incrementen de forma exponencial. Todas las chicas tienen motivos para hacerlo y eso no hacía más que obligarme a mantenerme pegada entre sus páginas hasta descubrir qué era lo que había pasado ahí. 



Si debo destacar también otros elementos, diría que me ha maravillado la capacidad de crear un escenario ficticio y futurista en el que todo encaja de forma perfecta. Es decir, sin alejarnos mucho de la vida a la que estamos acostumbrados, se introducen artefactos, objetos o vehículos que a pesar de ser futuristas, no resultan extraños y al contrario, son plenamente creíbles.

Según dicen, esta es la primera entrega de una saga (que todavía se desconoce si será trilogía, bilogía o lo que sea que decidan hacer y que espero que no tarde demasiado) en la que los típicos escarceos adolescentes, los actos y palabras malinterpretadas y el salseo constante, están servidos en bandeja de plata.