17 de febrero de 2017

[Reseña] La chica del tren, Paula Hawkins

La chica del tren.
Paula Hawkins. 
492 páginas.
Editorial: Planeta.
Ebook: 12.34€    Papel: 18.53€

¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso?
Rachel, sí
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.




Hacía tiempo que le tenía el ojo echado a esta novela y sin embargo, hasta ahora no me había atrevido a hacerme con ella. Muchas (muchísimas) son las opiniones que he leído al respecto y eso mismo era lo que me mantenía al margen de su lectura. Me daba miedo, literalmente. Quizá por la expectativa generada o tal vez, por que esta no me llenara como lo ha hecho con todos los que han disfrutado con sus páginas. 
Ahora, una vez terminada, sigo con la misma sensación agridulce que al principio. 
La empecé tratando de eliminar los prejuicios que pudiera albergar sobre la misma, aunque es difícil hacerlo cuando no dejas de leer frases como "el éxito editorial del año" o "la novela del momento". 
Hacía pocos días que había terminado con "La pareja de al lado" (que os recomiendo encarecidamente) y tenía ganas de una historia que me atrapara del mismo modo. Sin embargo, muy a mi pesar, este no ha sido el caso. 

La chica del tren empieza con un planteamiento que daba mucho de sí. Una chica que cada día coge el mismo tren, a la misma hora y que observa desde la ventanilla la vida de unos vecinos a los que ha puesto nombre y para los que ha inventado una vida. Sin embargo, un día cree ver algo distinto en la estampa que habitualmente suele observar y al día siguiente, un terrible acontecimiento confirma parte de sus sospechas. Sin embargo, ella no puede recordar nada, a pesar de que de algún modo, siente que está relacionada con los hechos acontecidos, que tienen revolucionado a gran parte del país. 



Hasta aquí todo bien. Un buen planteamiento para una novela circunscrita dentro del llamado domestic noir, el género más de moda en este momento. Sin  embargo, creo que mi principal problema con la novela ha sido respecto de su narración, así como la incapacidad que he sentido para empatizar con la protagonista. Los capítulos, de corta extensión, están narrados en primera persona desde la perspectiva de diferentes personajes, cuya narración se alterna, siendo principalmente Rachel el motor de la novela. Siempre siguen una misma estructura: mañana y tarde. Como una especie de diario. Esto sí que me gustó porque siempre he pensado que los capítulos cortos agilizan mucho la lectura y permiten engancharte de un modo más frenético tal vez, de lo que puede producir una narración normal. Sin embargo, había algo que me descolocaba. Después de darle vueltas, creo que el principal problema es que la acción, a mí parecer, se estanca en el tiempo, ralentizando el transcurso de los hechos, a pesar de que los días duran apenas un par de páginas. Sobre todo en la primera parte del libro. Es como que, por mucho que avances, no logras ir averiguando nada de lo sucedido, lo cual ha hecho que mi atención decayera en algunos momentos. Llegó un punto en el que estuve tentada de dejarlo a medias, pues por mucho que lo deseaba no conseguía engancharme. No obstante, me obligué a continuar leyendo, ya que una parte de mí quería descubrir qué había sucedido en realidad. Es ahora cuando me alegro de haberlo hecho pues, a pesar de que me resulta extraño, conforme te adentras en la segunda mitad del libro, da la sensación de que el ritmo coja impulso de nuevo y la lectura se torne más ágil y rápida. 


Por otro lado, a pesar de que opino que los personajes está muy bien construidos, pues atienden a unos rasgos psicológicos muy acordes con la personalidad que tienen, no he logrado empatizar con ellos, principalmente con Rachel. La protagonista es una joven de unos treinta y pocos, que vive en casa de una amiga, incapaz de desprenderse de su anterior vida, o mejor dicho, de su exmarido y alcohólica hasta puntos peligrosos. Creo que la autora ha sabido reflejar a la perfección los rasgos neuróticos de un carácter como el de Rachel sin embargo, no es el tipo de personaje que tal vez a mí me guste, o me ayude a entender su situación. Quizá por ello me ha costado un poco más vivir esta historia que a tantos miles de lectores ha cautivado. Sin embargo, opino que Rachel está muy bien construida desde muchos puntos distintos y que, de algún modo, nos permite ver en ella algunos de los rasgos más oscuros del ser humano como pueden ser la ira, los celos, la venganza o la capacidad de autodestrucción.

Respecto del final, debo decir que soy de aquellas a las que le ha pillado por sorpresa. De todas las hipótesis a las que llevaban las pesquisas, realmente debo admitir que justamente esa era la que menos posibilidades tenía en mi mente lo cual, ha conseguido dejarme un buen sabor de boca. 


A pesar de no haber sido una de mis mejores lecturas, la recomiendo para todos los que disfrutan con un buen misterio, cargados de dosis de realidad y cotidianidad, así como para todos los que disfruten con personajes psicológicamente alterados y bien construidos. 

Y vosotros, ¿habéis leído la chica del tren? 

¿Qué pensáis de esta novela? 





1 comentario:

José María García García dijo...

Me pasa lo mismo que a ti, aun no he me animado a leerla por las altas expectativas que me ha generado todo el mundo y el miedo a que no se cumplan.
A ver si en algún momento cae en mis manos y me animo.
Gracias por la reseña!